Gestión de conflictos y desacuerdos en tu día a día

by: Neus Blasco Categoría: Consejos

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Desacuerdo, conflictos, discusiones laborales o personales, aprende a resolverlos.

Los conflictos, los desacuerdos y las discusiones forman parte de nuestro día a día. Conflictos laborales, personales y en general entre personas que comparten un espacio. Puede haber malentendidos, discusiones, reacciones desproporcionadas e inesperadas que producen malestar y un mal ambiente social. Aunque evitar conflictos podría ser una idea, finalmente la forma pasiva de encarar esos problemas te generaría más, ya que la apatía no es buena.

Un conflicto puede ser desde una persona que se cuela delante de ti en el supermercado hasta desavenencias en tu lugar de trabajo e incluso en casa, con los demás convivientes. 

  

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Uno de los principales problemas en los conflictos es que no tenemos ni idea de cómo gestionarlos, en general no tenemos estrategias ni unos puntos básicos para poder resolver desacuerdos en nuestro día a día y eso hace que, principalmente, en vez de hacerlos pequeños cada vez sean más grandes o que, por otra parte, adoptemos una actitud pasiva hacia ellos y los evitemos, cosa que tampoco es recomendable.

Los conflictos forman parte de nuestra vida y, como tal, tenemos que empezar a lidiar con ellos mediante unas pautas básicas que pueden ayudarte a encararlos desde una actitud positiva y proactiva.

Analiza el conflicto. 

Cada conflicto es distinto y por ello es importante saber a qué enfrentarnos para adoptar una actitud u otra dependiendo de diferentes factores. Tendrías que empezar por hacerte unas preguntas: ¿Es un gran conflicto?, ¿Qué personas están involucradas?, ¿Puedo arreglarlo sólo?

Por ejemplo: estás en la fila para pagar en el supermercado y alguien pasa delante de ti, se cuela. Dependerá de la relación que tengas con esa persona, de la actitud en la que te encuentres pero, seguramente adoptarás una actitud pasiva. Aunque cabe la posibilidad de que hagas saber, de forma educada, a esa persona que no estás de acuerdo en lo que está haciendo y que tú tienes preferencia. Son dos puntos de vista totalmente válidos para abordar un mismo conflicto.

La gestión del conflicto dependerá de su análisis: la cercanía, la importancia que tú le des, el grado de confianza con las personas involucradas, la medida en la que te afecta o afecta a otras personas, etc.

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Comunicación

La comunicación es la base de toda relación social y, por lo tanto, de la resolución de conflictos. Que sea fluida, sincera y clara será imprescindible para ayudarnos a evitar futuros conflictos. Durante la resolución de los conflictos se hablará con respeto y educación, también se escuchará de forma activa para entender y localizar la causa del conflicto. Debemos aceptar que existen otros puntos de vista, que hay discrepancias y diferencias. Una mala comunicación, faltas de respeto, poca tolerancia y poca empatía pueden ser determinantes para que un conflicto no se resuelva nunca ya que los actores implicados en un problema son personas con sentimientos.

Personas tóxicas

Seguro que habrás oído hablar de relaciones tóxicas o de gente tóxica a lo largo de tu vida. Son personas egocéntricas con la única misión de crear problemas, de generar desacuerdos y buscar la confrontación y el conflicto. Este tipo de personas te afectan de manera negativa de forma muy sutil y poco a poco van haciéndose más fuertes a nuestra costa ya que si no somos capaces de neutralizarlos y manejarlos adecuadamente, generan en nosotros ansiedad, estrés y malestar. Para evitar conflictos es importante detectarlos, por ejemplo, en el trabajo, ya que reaccionar a sus juicios de forma eficaz y a su forma de ser será muy importante para evitar malentendidos.

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Aprendizaje

Todo lo que hagamos, sea positivo o negativo, nos puede llegar a servir de aprendizaje. Aunque veamos un conflicto o una discusión como algo negativo, tratándolo con perspectiva puede llegar a ser una buena oportunidad para mejorar tu actitud a la hora de encarar el problema.

Por ejemplo, un conflicto en el trabajo puede ser bueno para darte cuenta de procesos que no funcionan, que existe poca comunicación y poco feedback entre empleados y jefes, e incluso que el canal de esa comunicación no es el correcto, etc.

Acuerdos y concesiones.    

En todo conflicto normalmente existen dos partes enfrentadas y, para la resolución del cual se debe tener una actitud abierta en la que estar dispuesto a ceder un poco, a tener concesiones por una parte y por la otra. Es importante que los acuerdos sean satisfactorios para ambas partes y que, una vez se ha conseguido y solucionado el problema no se remueva el pasado ni se den más vueltas al tema.

No existe una forma universal de gestionar los conflictos ya que cada uno es diferente del siguiente del mismo modo que, generalmente, no son evitables, forman parte de nuestro día a día. Manejar la situación y evitar discusiones innecesarias reside en la comunicación, una comunicación basada en el respeto y en la sinceridad que generen armonía en tu trabajo y en tu hogar. Sé amable, intenta no perder los nervios y aprende de los errores y de las situaciones para lidiar con los problemas de tu vida.

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